La relevancia de las evaluaciones internacionales

Columnas AEQUALIS #25. Julio 2026

Dr. Ignacio Sánchez,
Presidente de Fundación AEQUALIS

Las evaluaciones y ránkings internacionales de universidades se han transformado en un referente para conocer el desempeño de las instituciones de educación superior desde distintas perspectivas. No existe un único ránking ni un solo criterio de evaluación: mientras algunos privilegian la producción científica y el impacto de la investigación, otros incorporan con mayor fuerza la docencia, la empleabilidad de los egresados, la internacionalización, la sostenibilidad o la vinculación con el entorno. Así, más que establecer una clasificación absoluta, estas mediciones permiten identificar fortalezas, desafíos y oportunidades de mejora, toda vez que los resultados sean interpretados considerando la metodología específica de cada instrumento.

En el contexto global se observa estabilidad entre las universidades que tradicionalmente ocupan las primeras posiciones, especialmente aquellas de Estados Unidos y el Reino Unido. Sin embargo, durante las últimas décadas se ha registrado un importante avance de universidades asiáticas, particularmente de China, Singapur y Corea del Sur, impulsado por políticas públicas que fortalecen la investigación, una creciente inversión en competencia estimula el individualismo incluso llegando a producir situaciones poco éticas, la colaboración promueve el aprendizaje compartido y el crecimiento colectivo produciendo un aprendizaje más profundo. Esta sinergia va a significar un trabajo interdisciplinario, colaboración mutua y mejores relaciones personales. De esta manera se fomenta las habilidades sociales y comunicativas, con solidaridad y respeto. Es la forma de favorecer el trabajo en equipo, lo que es crucial en el desarrollo de habilidades que se requerirán en el campo laboral. Finalmente, fortalecer la calidad y la proyección internacional de nuestras instituciones permite atraer a destacados profesores, investigadores y estudiantes de distintas partes del mundo, enriqueciendo el ambiente académico y favoreciendo la generación de nuevo conocimiento. El desafío futuro exige incrementar la inversión pública y privada en investigación, desarrollo e innovación, fortalecer la transferencia tecnológica y consolidar una internacionalización con sentido estratégico, de manera que la educación superior continúe siendo un motor del desarrollo científico, cultural, social y económico de Chile. Educación superior y una estrategia de internacionalización.

En el Ranking Mundial de Universidades QS, la evaluación considera diversos indicadores. Entre ellos destacan la Reputación Académica, que evalúa la calidad de la enseñanza y la investigación mediante encuestas a miles de académicos globales; la Reputación entre Empleadores, que mide la percepción del mercado laboral sobre la calidad de los egresados de la institución; las citas por profesor, que cuantifica el impacto de las investigaciones de la universidad midiendo cuántas veces son citados los artículos científicos publicados; la proporción de profesores y alumnos, que mide la cantidad de estudiantes por profesor, lo que indica la calidad del entorno de aprendizaje; el cuerpo docente internacional, que pondera la capacidad de la universidad para atraer personal académico extranjero, y los estudiantes internacionales, que analiza la diversidad y el porcentaje de alumnos que siguen cursos completos de pre y posgrado provenientes de otros países.

SITUACIÓN DE CHILE

En nuestro país, se destaca un número importante de universidades, las que han estado desde hace ya más de una década en posiciones de privilegio tanto en Latinoamérica como a nivel mundial. Al considerar la población y los recursos destinados a la educación superior, nos destacamos de manera significativa, siendo superados solo por Brasil. En particular, sobresale nuestra valoración en la calidad de los académicos y de los estudiantes, con gran relevancia de la calidad —no así en la cantidad—, de la investigación científica.

Sin duda, dentro de los desafíos que tenemos que abordar para fortalecer nuestro posicionamiento a nivel internacional, los principales son potenciar nuestra investigación y creación de conocimiento en todas las áreas del saber y desarrollar un plan robusto de internacionalización, que potencie una relación profunda y de largo plazo con destacadas universidades de todos los continentes. Estos son los dos aspectos en que en la actualidad se observan mayores brechas con las grandes universidades del mundo, por lo que se analizará en más detalle.

Se debe precisar que el objetivo de participar en estas evaluaciones no debe ser competir por una posición específica, sino fortalecer un sistema de educación superior que mire y aprenda de las buenas prácticas internacionales. El desarrollo de la investigación, la innovación, la transferencia de conocimiento y la colaboración entre instituciones constituyen pilares fundamentales para avanzar en calidad y aportar al desarrollo del país. Del mismo modo, la internacionalización no se limita al intercambio de estudiantes, sino que comprende la formación de redes académicas estables, proyectos conjuntos, movilidad de investigadores y vínculos con nuevas fronteras del conocimiento.

LO QUE NO SE MIDE

Es importante destacar que hay una serie de aspectos muy relevantes que estas evaluaciones no miden. Dentro de estos se cuentan el clima de trabajo de la comunidad universitaria, las alternativas de desarrollo y perfeccionamiento de profesores y profesionales, los lugares de encuentro con los estudiantes el acceso a los profesores, la vida de los campus y otros aspectos que son cruciales en una vida universitaria plena.

Asimismo, el desarrollo de la educación superior requiere reconocer el aporte complementario de universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica. Cada uno cumple un rol esencial en la formación de capital humano, la innovación aplicada, la vinculación con los sectores productivos y el desarrollo regional, contribuyendo desde sus respectivas misiones al progreso social y económico del país.

En la vida académica es crucial el aporte desde diferentes miradas. Mientras la competencia estimula el individualismo incluso llegando a producir situaciones poco éticas, la colaboración promueve el aprendizaje compartido y el crecimiento colectivo produciendo un aprendizaje más profundo. Esta sinergia va a significar un trabajo interdisciplinario, colaboración mutua y mejores relaciones personales. De esta manera se fomenta las habilidades sociales y comunicativas, con solidaridad y respeto. Es la forma de favorecer el trabajo en equipo, lo que es crucial en el desarrollo de habilidades que se requerirán en el campo laboral.

Finalmente, fortalecer la calidad y la proyección internacional de nuestras instituciones permite atraer a destacados profesores, investigadores y estudiantes de distintas partes del mundo, enriqueciendo el ambiente académico y favoreciendo la generación de nuevo conocimiento. El desafío futuro exige incrementar la inversión pública y privada en investigación, desarrollo e innovación, fortalecer la transferencia tecnológica y consolidar una internacionalización con sentido estratégico, de manera que la educación superior continúe siendo un motor del desarrollo científico, cultural, social y económico de Chile.



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Author: Ignacio Sánchez
Profesor titular UC Presidente Fundación AEQUALIS. Foro de Educación Superior

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