Identidad y valor de la Formación TP

Columnas AEQUALIS #28. Agosto 2026

Jorge Menéndez,
Secretario Directorio Fundación AEQUALIS y Rector de CFT ENAC.

En el año 2016 el Foro AEQUALIS publicó un libro titulado: Función formativa de la educación superior. La calidad de la formación y el valor de la diversidad. Identidad y Valor de la Formación Técnico Profesional (FTP). Después de 10 años de este escrito, la siguiente columna pone foco en la segunda parte de este libro y se hace la pregunta ¿qué ha pasado y cuál es la evolución de la identidad y el valor de la formación TP en este periodo?

Hace diez años las principales conclusiones de este trabajo decían que la FTP, ligada desde su origen a las necesidades productivas y laborales, fue subsumida por sucesivas reformas en el ámbito educativo, quedando sin institucionalidad propia y en posición secundaria frente a la formación universitaria. Su rasgo distintivo y persistente es el vínculo con el mundo del trabajo y la pertinencia, junto con la diversidad de perfiles. Fortalecer su valor e identidad exige indicadores e instrumentos de calidad propios y una institucionalidad que reconozca su especificidad.

Entre sus principales recomendaciones, este trabajo realizaba las siguientes propuestas: i) reconocimiento de la especificidad, que sea un subsistema con identidad propia, orientado a la formación para el trabajo y con indicadores de calidad específicos; ii) articulación y trayectorias flexibles, de manera de facilitar trayectorias formativas coherentes con las trayectorias laborales, permitiendo la entrada y salida del sistema en distintos momentos de la vida; iii) modelos de enseñanza centrados en el hacer, con metodologías activas y aprendizaje práctico, coherentes con la diversidad de estudiantes; iv) docentes con doble competencia, vinculados al mundo laboral y con capacidades pedagógicas; y v) fortalecimiento de la valoración social, en el sentido de comunicar el valor de la FTP como alternativa válida y estratégica para el desarrollo personal y del país.

Ahora bien, después de diez años de este diagnóstico, ¿qué ha cambiado en el mundo TP y cuál ha sido su evolución? Los principales cambios que han afectado al FTP en estos últimos diez pueden resumirse en los siguientes puntos.

En primer lugar, la política de gratuidad que comienza a implementarse el año 2016 solo para universidades por glosa presupuestaria y luego el año 2017 se extiende al subsistema TP. Fue un inicio peculiar, por decirlo de alguna manera, pues en el segmento TP es donde se concentran los grupos de estudiantes de deciles más bajos, lo que sin duda marcó un inicio con sesgo de preferencia hacia las universidades. Más allá de ello, la gratuidad impactó fuertemente en el subsistema TP: por un lado, hizo que la gran mayoría de sus instituciones se transformara en organizaciones sin fines de lucro, y por otro, cambió radicalmente la gobernanza del sistema en un sentido más estado céntrico, virando desde un eje gravitante entre instituciones y mercado a otro entre instituciones y estado.

En segundo lugar, la implementación de la Ley 21.091 a partir del año 2018, junto con instaurar un sistema de regulación mucho más robusto bajo una nueva institucionalidad, por primera vez en la historia de Chile se escribe e implementa una ley de Educación Superior y se reconoce de manera explícita la existencia del subsistema TP. Sin duda este es un hecho histórico formal notable, que merece ser destacado, pero que al mismo tiempo sentó bases de nuevos desafíos para la TP que todavía no se han implementado con la decisión y su consecuente fortaleza para la FTP.

Un tercer elemento de cambio ha sido la instauración de nuevos criterios y estándares por parte de la CNA desde el año 2023. Esta renovación en las exigencias de calidad ha implicado un conjunto importante de adaptaciones a las estructuras y dinámicas de las instituciones, y por otro lado, para la FTP ha significado ampliar de manera radical y acelerada su marco de acción institucional. Esto último puede entenderse como un desafío de desarrollo complejo para instituciones TP, en el sentido que estos nuevos criterios y estándares exigen la puesta en marcha de nuevas funciones institucionales, como lo son la innovación y vinculación con el medio. El problema de este nuevo diseño de aseguramiento de la calidad es que no cuenta con financiamiento para estos desafíos de mayor alcance.

Un cuarto elemento que ha impactado a la FTP es sin duda la gran expansión de la modalidad de estudios a distancia, que empieza a crecer de manera explosiva durante la pandemia del 2020 y que hoy supera en cantidad de alumnos a la jornada vespertina. Este fenómeno ha sido un elemento de profundas modificaciones en las instituciones TP y que ha implicado adaptar rápidamente los modelos de formación y ha permitido el acceso a perfiles de alumnos de mayor edad, que trabajan y requieren actualizar o mejorar sus competencias técnicas bajo una modalidad más flexible. La formación online llegó para quedarse y todavía hay muchos cambios sobre la marcha. 

Como quinto y último aspecto de cambio, en estos últimos años y como consecuencia de una serie de leyes en la materia, ha emergido y accedido a la FTP un conjunto importante de nuevos perfiles estudiantiles relacionados con las diversidades, la inclusión y la equidad. En este sentido, todas las instituciones TP funcionan bajo políticas de admisión de acceso libre y que han permito el ingreso de las nuevas diversidades, impactando directamente en la adaptación de los modelos educativos y las condiciones de enseñanza. Esta nueva dinámica tampoco cuenta con un financiamiento extraordinario y será un tema que tarde o temprano será materia de discusión en política pública.   

Resumiendo, dado el diagnóstico realizado por AEQUALIS el año 2016 y considerando los cinco elementos de cambio descritos antes, la pregunta es si la FTP ha avanzado en identidad y valor en estos últimos 10 años. Sin duda que hay avances, especialmente en términos de su reconocimiento formal en la nueva reforma de educación superior que ha venido configurando una institucionalidad más propia y criterios y estándares de calidad particulares, y por cierto persisten todavía varios aspectos pendientes de larga discusión. De manera sucinta, los desafíos pendientes o que se redibujan en el horizonte, más algunos que aparecen como nuevos, pueden resumirse en los siguientes cuatro ejes.

Eje 1, Doble transición y aprendizaje continuo: la pertinencia sigue siendo un elemento gravitante cuando se mira al mundo del trabajo, pero hoy esa mirada parece ser de carácter más dinámica y recursiva: los estudiantes estudian para trabajar y los trabajadores vuelven a estudiar para actualizar sus competencias laborales. Por tanto, corresponde releer la pertinencia, especialmente, frente a la inteligencia artificial, la automatización y la economía verde; teniendo como centro el aprendizaje a lo largo de la vida.

Eje 2, Movilidad social efectiva:     la diversidad creciente de perfiles de ingreso obliga a mejorar la gestión educativa para garantizar la promesa de valor que implica la FTP. En este sentido, un gran desafío es avanzar en esta nueva equidad que es más compleja de abordar. Aparecen aquí las más profundas complejidades de la formación en atención a la diversidad e inclusión. También los territorios y la permeabilidad entre niveles del sistema educativo.

Eje 3, Identidad y valor en la era de la IA: la inteligencia artificial amenaza con sustituir a los seres humanos en algunos o varios quehaceres más rutinarios del mundo del trabajo. Aquí vale la pena preguntarse qué hace insustituible al ser humano y como convivir con la IA. Esto sin duda obliga a repensar y adaptar los modelos de enseñanza aprendizaje hacia competencias aplicadas frente a la automatización de tareas rutinarias, que obliguen a pensar y hacer uso del juicio crítico humano.

Eje 4, Gobernanza, institucionalidad y evidencia: sin institucionalidad propia la FTP queda relegada a una posición secundaria frente al eje gravitante de las universidades, sin embargo la institucionalidad de la FTP puede y debe seguir desarrollando una visión de conjunto: la orgánica gubernamental, las estrategias TP, sus consejos de alto y mediano nivel, las asociaciones gremiales, el marco de cualificaciones, el financiamiento y otros elementos que giran en torno a esta gobernanza en transformación que a veces se percibe paralizada, deben ser discutidos bajo la pregunta si logran efectivamente articularse y materializarse en capacidades para que el sistema FTP mejore su estatus.  

Estos cuatro ejes serán materia de trabajo en el grupo TP AEQUALIS durante el segundo semestre de 2026, bajo la profunda convicción que la identidad y el valor del subsistema TP requiere más visibilidad y atención de parte de las políticas públicas.



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Author: Jorge Menéndez
Rector CFT ENAC Unidad de Formación Técnica AEQUALIS

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