Articulación Técnico Profesional – Universidad: una deuda pendiente
- julio 24, 2026
- Posted by: Federico Casanello
- Categoría: Columna, Marco Regulatorio
Columnas AEQUALIS #26. Julio 2026
Federico Casanello,
Rector,
Instituto Profesional San Sebastián.
Chile ha avanzado en la articulación de trayectorias: cuenta con el Marco de Cualificaciones Técnico-Profesional (MCTP), el Sistema de Créditos Académicos Transferibles (SCT-Chile), mecanismos de reconocimiento de aprendizajes previos y el Acuerdo Nacional de Articulación. Sin embargo, su alcance aún es acotado. El MCTP es referencial; el SCT-Chile facilita la legibilidad y la movilidad, pero no garantiza por sí solo el reconocimiento entre instituciones; y el Acuerdo Nacional se concentra en el tránsito desde la Enseñanza Media TP (EMTP) hacia los Centros de Formación Técnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP). Por ello, la continuidad desde la educación superior TP hacia la universidad sigue dependiendo principalmente de convenios y decisiones institucionales.
La experiencia internacional muestra que la articulación funciona mejor cuando existen reglas previsibles de acceso, equivalencias y reconocimiento. El desafío para Chile no es crear nuevos instrumentos, sino lograr que los existentes tengan aplicación efectiva entre CFT, IP y universidades, evitando que los estudiantes repitan aprendizajes y prolonguen innecesariamente sus trayectorias.
Pero la articulación no es la única respuesta. En Europa, las universidades de ciencias aplicadas ofrecen programas de máster con orientación profesional, con una estrecha conexión con el mundo productivo; entre ellas se encuentran Technische Hochschule Köln, en Alemania, y Hanze University of Aplied Sciences, en Países Bajos. Chile debiera avanzar hacia un marco que habilite a los IP acreditados para impartir programas avanzados de carácter aplicado.
La educación TP no debe ser una vía terminal: debe convertirse en una trayectoria completa de formación, especialización y desarrollo profesional.
Si bien Chile ha desarrollado avances importantes en materia de articulación, desde mi experiencia profesional considero que el principal desafío ya no radica en crear nuevos instrumentos, sino en garantizar que estos sean efectivamente vinculantes y aplicables entre las distintas instituciones de educación superior.
En la práctica, aún observamos que muchos estudiantes deben repetir asignaturas, extender innecesariamente sus trayectorias formativas o incluso desistir de continuar estudios debido a la falta de reconocimiento efectivo de sus aprendizajes previos. Esta situación profundiza las brechas de acceso, permanencia y desarrollo profesional, especialmente en un contexto donde el aprendizaje a lo largo de la vida es una necesidad y no una opción.
Si no avanzamos hacia un sistema de articulación más coherente, transparente y obligatorio entre CFT, IP y universidades, esta brecha continuará ampliándose, afectando principalmente a quienes buscan progresar académica y laboralmente desde la formación técnico-profesional.
La educación TP debe ser entendida como una trayectoria con posibilidades reales de continuidad y especialización, donde el mérito y las competencias adquiridas sean reconocidos sin depender exclusivamente de convenios institucionales. Solo así podremos construir un sistema más equitativo, flexible y alineado con las demandas del país y del mundo del trabajo.