Accesibilidad universal: cuando la formación universitaria transforma el territorio

Columnas AEQUALIS #7. Febrero 2026

Gerardo Hume Calderón,
Académico Vinculación con el Medio,
Facultad de Ciencias de la Rehabilitación y Calidad de Vida,
Universidad San Sebastián

Hablar de accesibilidad universal ya no puede reducirse a rampas o ajustes físicos del entorno. La accesibilidad es hoy una condición básica para el ejercicio de derechos, especialmente en los espacios públicos donde se construye la vida comunitaria. En este escenario, los recientes diagnósticos de accesibilidad realizados en distintos espacios municipales ofrecen una señal clara: hemos avanzado, pero aún existen brechas estructurales que requieren una mirada integral y sostenida.

Estos resultados no surgen de una consultoría externa ni de un estudio aislado. Son parte de un proyecto de Vinculación con el Medio denominado “Cadena de Accesibilidad en Espacios Municipales 2023–2026” que, desde hace tres años, es liderado por la carrera de Terapia Ocupacional de la Universidad San Sebastián en colaboración con el Servicio Nacional de la Discapacidad de la Región Metropolitana. Su propósito es contribuir a la implementación del Plan Regional de Monitoreo y Reportabilidad de Accesibilidad Universal, fortalecer el desarrollo local inclusivo y avanzar en la inclusión social de las personas con discapacidad.

Los diagnósticos realizados mediante la Ficha IDA en recintos como edificios consistoriales muestran un patrón común. Existe una base instalada de accesibilidad física, fruto de años de inversión y adecuaciones. Sin embargo, la accesibilidad sensorial y, especialmente, la accesibilidad cognitiva, aparecen sistemáticamente rezagadas. Esto no es un detalle técnico: significa que muchas personas –personas mayores, personas con discapacidad intelectual, personas con deterioro cognitivo– siguen enfrentando barreras para comprender, orientarse y participar plenamente en espacios que son, en esencia, públicos.

Aquí es donde el proyecto cobra un valor estratégico. No solo genera información comparable y útil para la gestión municipal, sino que lo hace a través de un modelo formativo transformador. Son las y los estudiantes de Terapia Ocupacional quienes, acompañados por sus docentes, salen al territorio, aplican instrumentos, dialogan con equipos municipales y observan en terreno cómo las políticas públicas impactan –o no– en la vida cotidiana de las personas.

Este proceso tiene un doble efecto. Por una parte, fortalece el aprendizaje significativo: los estudiantes no solo aprenden sobre accesibilidad, inclusión o derechos, sino que comprenden su rol profesional como agentes de cambio social. Por otra, aporta evidencia concreta a las políticas locales, permitiendo a los municipios pasar del discurso inclusivo a decisiones informadas, priorizadas y sostenibles.

En tiempos donde se exige a las universidades un mayor compromiso con su entorno, este tipo de iniciativas demuestra que la Vinculación con el Medio no es extensión ni voluntariado, sino una estrategia de desarrollo territorial. Cuando la academia, el Estado y los gobiernos locales trabajan de manera colaborativa, se generan condiciones reales para avanzar hacia comunas más justas, accesibles y humanas.

La accesibilidad universal no se resuelve en un proyecto ni en un período alcaldicio. Requiere continuidad, compromiso, convicción política y formación de profesionales con mirada crítica y compromiso social. En ese cruce entre formación, territorio y política pública se juega hoy la posibilidad de transformar la inclusión en una práctica cotidiana y no solo en una declaración de intenciones.



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Author: Gerardo Hume
Académico Vinculación con el Medio, Facultad de Ciencias de la Rehabilitación y Calidad de Vida, Universidad San Sebastián

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