Estudio AEQUALIS alerta sobre fuerte caída en titulados de pedagogía

A 2023, el número de profesores que se titulen en Chile caerá en 45%, según un estudio realizado por el Foro de Educación Superior AEQUALIS. Esta cifra fue dada a conocer por el presidente de la entidad Dr. Iván Navarro Abarzúa.

Una clara señal de alerta para el futuro próximo de la educación escolar chilena entrega el último estudio realizado por el Foro de Educación Superior AEQUALIS.

Las cifras son claras: para el año 2023 los titulados de pedagogía bajarán de 16.700 en 2014 a solo un poco más de 9.000. Es necesario recordar que hoy ya tenemos un déficit de 7 mil profesores.

La merma anunciada afectará, según el análisis, preferentemente a los establecimientos subvencionados, pudiendo llegar a comprometer la calidad de la educación de este sector de manera alarmante. Estos establecimientos educan en la actualidad al 55% de los escolares chilenos.

Otro dato no menor es que en la educación municipalizada los alumnos han disminuido en más de 320 mil mientras sus docentes han aumentado en 25 mil. Está claro, según lo indica el estudio, que la distribución de profesores en la última década no ha sido equitativa. Su crecimiento en los establecimientos municipales,  junto con la disminución de la matrícula en ellos, hace que el indicador de Estudiantes/Profesor haya mejorado un 40% en este tipo de establecimiento, versus un 22% en los colegios subvencionados, mientras en los particulares pagados ha empeorado en 4%.

Todo parece indicar que la escasez prevista de profesores afectará mayormente en un comienzo a los colegios subvencionados y luego al resto del sistema.

Próximas exigencias

Cabe recordar, como lo indica el estudio de AEQUALIS, que en 2016  junto con aprobarse la carrera docente, en pos de mejorar las condiciones de los profesores del sector municipal y posteriormente también al subvencionado, se agregaron nuevas exigencias a la formación de estos profesionales. Así, desde 2017, las universidades no pueden admitir en Pedagogía a postulantes con menos de 500 puntos en la PSU o bien que no estén en el 30% mejor del ranking. La próxima exigencia, a partir de 2020,  será de al menos 550 puntos en la citada prueba de selección, lo que podría incidir aún más fuertemente en las postulaciones a estas carreras.

Esta situación explica, en parte, la anunciada disminución en la cantidad de profesores que se titularán de aquí al año 2023. Tal como lo indica la investigación, si bien han mejorado los puntajes PSU de los nuevos estudiantes de pedagogía respecto de, por ejemplo, lo sucedido en 2011, año en que 48% de los egresados no rindió la PSU y 25% de los que lo hicieron tuvo promedio inferior a 500 puntos, lo que provocó una disminución importante en el número de matriculados, situación que afectó la matrícula especialmente en las universidades privadas.

A lo anterior hay que sumar el cierre de las carreras de pedagogía en muchas instituciones, ya que para ellas la disminución de alumnos se traduce en una baja rentabilidad, tanto desde el punto de vista económico como académico.

Riesgo para la calidad

Comenta Navarro, que el estudio de AEQUALIS coincide con otros realizados recientemente,  en los que se estima que la falta de profesores en la sala de clases seguirá aumentando, llegando en 2025 a 32 mil docentes.

Lo anterior implica un riesgo que atenta contra la calidad de la educación, toda vez que la Política Nacional Docente apunta a aumentar la proporción de horas no lectivas respecto de horas lectivas de cada profesor, lo que supone un efecto de reemplazo de aquellas horas lectivas con nuevos profesores. Según el estudio de AEQUALIS, este reemplazo se está materializando a través de la oferta y demanda por programas de formación pedagógica, que otorgan título de profesor o licenciaturas en Educación a quienes cursan sólo un año de formación universitaria en pedagogía y ya sean parte del personal asistente de la educación desde niveles más técnicos.

Por último, de acuerdo al análisis, las mayores bajas en titulación de profesores se proyecta en las siguientes pedagogías: educación tecnológica (-100%); educación media (-89%); educación básica (-64%); educación física (-61%); historia, geografía y ciencias sociales (-52%);  filosofía y religión (-45%); idiomas (-44%); lenguaje, comunicación y/o castellano (-44%); Educación diferencial (-41%) y educación de párvulos (-35%),

Paradójicamente, esta amenaza que se cierne sobre la educación escolar chilena, muestra efectos positivos si se mira desde el punto de vista de la remuneración de  los docentes. Por ejemplo, dice el estudio de AEQUALIS, que se está generando un aumento de la valoración social por estos profesionales, lo que se traduce en un alza sistemática de sus ingresos monetarios, la que se estima de 23% promedio en los ingresos al quinto año, comparando los últimos cinco años. Ello también tiene que ver con la nueva estructura de remuneraciones para los profesores y educadoras del sector municipal que ingresan al Sistema de Desarrollo Profesional Docente. Posteriormente, esta modificación también se aplicará a los profesores de la educación subvencionada y de administración delegada, quienes accederán al mismo beneficio, pero progresivamente, en un plazo que va desde 2019 hasta 2026.

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