Políticas Públicas

Efectividad de los aprendizajes

Jaime Torrealba, el 09 de noviembre de 2020 - 00:53 hrs.


Desde hace más de una década las diversas IES han estado en procesos de innovación curricular que tienen tres características y ejes muy importantes: La primera dice relación con la redefinición de perfiles de egreso expresados en competencias (profesionales, disciplinares, transversales o genéricas); la segunda, con estructura curricular en base a resultados de aprendizajes (RA); y la tercera, con los ciclos de formación (básico, intermedio y avanzado), en los cuales se hace seguimiento y evaluación de la progresión académica hacia el logro del perfil de egreso.

Los procesos de innovación descritos permiten a las IES estructurar la medición efectiva de los aprendizajes de sus estudiantes. Para ello se requiere ejecutar el nuevo currículo en el tránsito desafiante, no menor, desde un currículo por contenidos a uno por RA, incorporando la formación y desarrollo docente-pedagógico pertinente para este proceso, de manera que el cambio llegue efectivamente al aula. En consecuencia, se debe “Dominar la teoría y metodología curricular para orientar acciones educativas (en el diseño, en la ejecución y en la evaluación)” (Tuning Latam 2013, Universidad de Deusto, Bilbao).

Entonces las preguntas para trabajar y lograr la efectividad de los aprendizajes podrían ser:

¿Tiene la IES un modelo educativo con orientaciones y lineamientos claros, precisos y pertinentes en lo curricular y pedagógico?
¿El quehacer pedagógico (metodologías, estrategias, actividades, sistemas de evaluación e instrumentos) están realmente definidos en base a esa demanda curricular?
¿Tiene la IES mecanismos de seguimiento (explícitos, conocidos, en ejecución, con evaluación de los procesos, retroalimentación y ajustes) definidos para ejecutar el currículo innovado?
¿Tiene la IES metas claras de mediano y largo plazo para medir el resultado de la innovación de diseño curricular y su ejecución pedagógica?

Es bastante común encontrar modelos educativos con diversos tópicos descritos como orientaciones y/o sello institucional, definiciones del currículo, aspectos pedagógicos, cuestiones normativas o desarrollo docente. También se aprecian, en sus planes de estudio de carreras con competencias en el perfil de egreso y resultados de aprendizaje en sus programas de asignaturas. Además, algunos definen planes de desarrollo docente para preparar a los académicos, aunque no siempre planes de perfeccionamiento pertinentes al desafío para transitar de un currículo por contenido a uno por RA.

Lo que es menos habitual encontrar son Mecanismos y Metas para aplicar los nuevos currículos; entonces la dificultad que puede presentarse es que, pese a tener currículos innovados, quizás se sigue desarrollando el mismo proceso formativo, es decir, sin cambios relevantes en lo metodológico y en los procesos de evaluación, o sea se sigue evaluando solo contenido, donde el foco debiera estar en medir la efectividad de los aprendizajes, mediante la evaluación del nivel de “logro del RA”. Tampoco se exhiben metas, por ejemplo, para mejorar las tasas de retención, en consideración al cambio curricular.

Entonces, considerando además el aprendizaje en la pandemia, se debieran estudiar, crear y aplicar mecanismos de bajada del modelo, de cómo se debe ejecutar el currículo innovado, cómo preparamos a los directivos de Facultades, de Escuelas y de Carreras para que lideren el cambio, cómo preparamos a los académicos en este cambio de paradigma formativo. Además de la nota (la calificación), hoy lo relevante es evaluar el logro del RA.