Boletín Docencia Número 5

Boletín Docencia Número 5

Este número está dedicado a la internacionalización de la educación superior, un fenómeno de desarrollo necesario y siempre creciente y que con motivo del COVID-19 ha experimentado un freno total en una de sus formas más tradicionales y visibles: la movilidad de estudiantes y académicos.

Pero la internacionalización no está solo asociada a movilidad física. Por el contrario, pareciera que la pandemia le está ofreciendo al concepto una posibilidad importante de ser repensado y revivido en otra forma más ética y equitativa (de Wit), de ser más flexible (Lorber y Prem), de facilitar un contacto virtual con la naturaleza real de otras culturas (Durden), de revisar y mejorar las responsabilidades que involucra en la movilidad física de los estudiantes (Ross), aspectos recogidos en los textos que presentamos.

Un análisis de las principales ideas contenidas en las definiciones de internacionalización de la educación superior muestra que en ellas se repite la idea de que es el proceso de integrar una dimensión, perspectiva o visión internacional, intercultural y global a todas las funciones de la educación superior. En el caso de la función formativa, la internacionalización en casa, “trayendo” el mundo al espacio de aprendizaje, es una estrategia de mucho interés, al igual que la internacionalización del currículo (tanto en el aspecto disciplinario como de formación de competencias genéricas) que atrae cada vez más, entre otras razones, por su capacidad de poder abarcar a todos/as los/as académicos/as y estudiantes, y no a los exiguos porcentajes que abarca la movilidad estudiantil.