La fortaleza de la fe pública vence al temor y la incertidumbre de la pandemia

Fe pública vence al temor de la pandemia

Vivimos actualmente días complejos, días llenos y cargados de incertidumbre donde pareciera que la verdad no está en ninguna parte y en todos lados encontramos infinidades de comentarios, análisis y consejos, todos ellos muy distintos de cómo enfrentar y vivir este momento nacional de la pandemia del COVID 19, y que sólo contribuye a que se fortalezca más y más la cultura de la incertidumbre y el temor en la sociedad nacional. Hemos sido testigos de cómo una procesión interminable de alcaldes, parlamentarios, representantes gremiales y otras autoridades se instalan cotidianamente en los matinales de los medios de comunicación a referirse desde posturas muy distintas acerca de la solución chilena a esta pandemia, vocerías todas ellas legitimas e importantes, pero a veces antagónicas y que no han sido portadoras de una construcción unitaria a la superación en Chile de esta pandemia, que sólo pareciera crecer y no estabilizarse.

En todas las sociedades que de verdad han tenido un éxito sostenible en la lucha contra el coronavirus, su desarrollo está basado en una sólida base de la unidad y la fe pública nacional. Ciertamente lograr esto no es tarea fácil. Una experiencia destacable en este sentido ha sido desarrollada por Portugal, país donde sobre la base de un estable y sólido consenso político de unidad, se fortalecieron las políticas públicas para contener y estabilizar la pandemia del covid 19 con mucho éxito, la prensa portuguesa la denominó “la tregua” y todos los sectores han realizado una convergencia efectiva de apoyo.

Lograr en una sociedad este consenso nacional no solo conlleva a unificar y fortalecer enormemente todos los esfuerzos y ver que los lideres ponen en primer lugar el bien común ante sus propios intereses, sino que también permite el desarrollo de un segundo elemento clave como es la construcción de una fe pública mucho más sólida en la sociedad, las personas vuelven a creer y desaparecen todas las formas del miedo e incertidumbre.

Recordemos una frase muy hermosa que siempre expresaba el ex obispo de Talca don Carlos González, quien señalaba: “El miedo toca a tu puerta, sale la fe a abrir y no encuentra a nadie”. A través de esta hermosa cita, que muestra cómo la fe en Dios nos permite superar cualquier forma de miedo, en una sociedad también debe promoverse y generarse condiciones de fortalecimiento de la fe pública, sobre todo cuando vivimos tiempos en que ésta, en las instituciones nacionales está muy baja, como así lo han demostrado las últimas encuestas de opinión. Una de las consecuencias graves cuando el miedo se instaura en la sociedad es la aparición del populismo y caudillismo que en la historia de la humanidad han traído nefastas consecuencias.

Chile como país debe invertir en fortalecer la fe pública de sus ciudadanos, ésta es la herramienta más poderosa de combate contra cualquier flagelo de cualquier naturaleza que debilite y amenace la sociedad. Solo con aquella fortalecida, los chilenos dejaremos de apostar al fracaso del otro. Este antagonismo a veces casi cotidiano hace que la industria de los medios de comunicación solo se concentre en la expresión de estas luchas estériles y que solo merman y debilitan sostenidamente la fe pública nacional. Es necesario entonces recuperar algunos valores que estuvieron presente en la sociedad chilena y que cimentaron lo mejor de nuestra cultura cívica nacional, como la búsqueda incansable de la verdad, la justicia, la igualdad, la prudencia, la tolerancia y fundamentalmente el respeto a las personas y a las instituciones.